Casa en Pilar Pilar, Buenos Aires + info

I Concurso Nacional de Fachadas organizado por Klaukol/CAYC. Mención Honorífica, Junio 2008.
Expuesta en el MACLA (Museo de Arte Contemporaneo de La Plata, organizada por el CAIY (Centro de Arte y Comunicación), Abril / Mayo 2008.
Expuesta en la XI Bienal de Arquitectura de Buenos Aires (XI BA07), Septiembre 2007.

 

Ubicación: Pilar, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Proyecto y Dirección: Besonías – Kruk

Memoria:  María Victoria Besonías
Superficie del terreno: 600 m²
Superficie construida: 142 m²
Año de construcción: 2006

 

 

Los Comitentes
Unos amigos, a los que hace varios años les habíamos proyectado una casa de fin de semana en Parque Leloir (Ituzaingó), nos consultaron para decidir la compra de un lote en Pilar con el objeto de hacer una obra con el mismo destino.

 

El lugar
El sitio de referencia no es nuevo y los años le han sumado el valor de una espléndida forestación, razón por la cual coincidimos con estos amigos en que la elección del lugar era muy acertada. Entre los lotes que recorrimos les recomendamos uno con una hilera de coníferas sobre el frente, una zona próxima con varios árboles frutales (donde por razones reglamentarias lamentablemente debería ubicarse la casa), dos añosos cedros azules cerca de los ejes medianeros, aproximadamente en el medio del lote y una pileta de natación bien ubicada. – La orientación del lote es con el fondo al NO de manera que los cedros cubren gran parte del sol de la tarde y las coníferas al SE no arrojan sombra sobre la casa, el lote es estupendo- les dijimos.

 

El encargo
Yo quisiera transportar la casa de Parque Leloir al nuevo terreno – dijo nuestra amiga – me sigue gustando muchísimo – agregó mientras entre ambos nos mostraban algunos elementos que les gustaban de las casas del country: techos inclinados, ventanas enmarcadas en revoques diferenciados de los muros que las contienen, barandas de madera en cruz, etc. Nosotros les sugerimos – déjennos que volvamos a sorprenderlos como lo hicimos hace unos años – . Así comenzaron las “clases de arquitectura para clientes”, tarea docente adicional a las propias de un encargo, que siempre intentamos llevar a cabo, porque aunque demanda mucha energía, el resultado nos permite vivir nuestra profesión con alegría y los clientes se muestran agradecidos de haberlos conducido por un camino al que no tenían acceso.

 

El programa
Escueto, ya que conocemos su forma de vida, simplemente acotaron que necesitaban tres dormitorios, un generoso lugar de estar con chimenea, un comedor integrado, una pequeña cocina independiente y una galería cubierta que incluyera la parrilla. Todo en planta baja de ser posible. Los requerimientos estético- constructivos luego de varias “clases en el estudio y en la calle” fueron mas o menos así – no queremos hormigón a la vista, preferimos una terminación mas tradicional, nos gustan los grandes ventanales que nos relacionen con el exterior, quisiéramos algún techo inclinado por donde entre la luz desde arriba-. Respecto del presupuesto deberíamos trabajar con valores standard y la construcción podría rondar los 140 m².

 

La propuesta
Les sugerimos en principio una adecuación mínima del programa: que el tercer dormitorio pudiera ser integrable al sector de estar comedor ya que dicho uso iba a ser requerido solo ocasionalmente. Y respecto de los condicionantes de forma, les pedimos que nos dejaran presentarle alguna variante al techo inclinado que por supuesto no renunciara al los requerimientos de entrada de luz.

Siempre encaramos cada nuevo encargo como una oportunidad de investigación en el campo teórico- práctico de la arquitectura, para esta circunstancia (cliente, lugar, programa, presupuesto) nos pareció oportuno seguir profundizando sobre el tema de la inclusión de pequeños patios dentro de la planta como lo habíamos hecho en una obra anterior. Fue muy interesante el resultado obtenido en aquella oportunidad porque los patios se suman a los locales contiguos otorgándole una sensación de mayor amplitud, una atmósfera cambiante por los efectos de la luz entrando a través de ellos y una vista del paisaje circundante desde los más variados ángulos de la planta.

    I Concurso Nacional de Fachadas organizado por Klaukol/CAYC. Mención Honorífica, Junio 2008.
    Expuesta en el MACLA (Museo de Arte Contemporaneo de La Plata, organizada por el CAIY (Centro de Arte y Comunicación), Abril / Mayo 2008.
    Expuesta en la XI Bienal de Arquitectura de Buenos Aires (XI BA07), Septiembre 2007.

     

    Ubicación: Pilar, Provincia de Buenos Aires, Argentina
    Proyecto y Dirección: Besonías – Kruk

    Memoria:  María Victoria Besonías
    Superficie del terreno: 600 m²
    Superficie construida: 142 m²
    Año de construcción: 2006

     

     

    Los Comitentes
    Unos amigos, a los que hace varios años les habíamos proyectado una casa de fin de semana en Parque Leloir (Ituzaingó), nos consultaron para decidir la compra de un lote en Pilar con el objeto de hacer una obra con el mismo destino.

     

    El lugar
    El sitio de referencia no es nuevo y los años le han sumado el valor de una espléndida forestación, razón por la cual coincidimos con estos amigos en que la elección del lugar era muy acertada. Entre los lotes que recorrimos les recomendamos uno con una hilera de coníferas sobre el frente, una zona próxima con varios árboles frutales (donde por razones reglamentarias lamentablemente debería ubicarse la casa), dos añosos cedros azules cerca de los ejes medianeros, aproximadamente en el medio del lote y una pileta de natación bien ubicada. – La orientación del lote es con el fondo al NO de manera que los cedros cubren gran parte del sol de la tarde y las coníferas al SE no arrojan sombra sobre la casa, el lote es estupendo- les dijimos.

     

    El encargo
    Yo quisiera transportar la casa de Parque Leloir al nuevo terreno – dijo nuestra amiga – me sigue gustando muchísimo – agregó mientras entre ambos nos mostraban algunos elementos que les gustaban de las casas del country: techos inclinados, ventanas enmarcadas en revoques diferenciados de los muros que las contienen, barandas de madera en cruz, etc. Nosotros les sugerimos – déjennos que volvamos a sorprenderlos como lo hicimos hace unos años – . Así comenzaron las “clases de arquitectura para clientes”, tarea docente adicional a las propias de un encargo, que siempre intentamos llevar a cabo, porque aunque demanda mucha energía, el resultado nos permite vivir nuestra profesión con alegría y los clientes se muestran agradecidos de haberlos conducido por un camino al que no tenían acceso.

     

    El programa
    Escueto, ya que conocemos su forma de vida, simplemente acotaron que necesitaban tres dormitorios, un generoso lugar de estar con chimenea, un comedor integrado, una pequeña cocina independiente y una galería cubierta que incluyera la parrilla. Todo en planta baja de ser posible. Los requerimientos estético- constructivos luego de varias “clases en el estudio y en la calle” fueron mas o menos así – no queremos hormigón a la vista, preferimos una terminación mas tradicional, nos gustan los grandes ventanales que nos relacionen con el exterior, quisiéramos algún techo inclinado por donde entre la luz desde arriba-. Respecto del presupuesto deberíamos trabajar con valores standard y la construcción podría rondar los 140 m².

     

    La propuesta
    Les sugerimos en principio una adecuación mínima del programa: que el tercer dormitorio pudiera ser integrable al sector de estar comedor ya que dicho uso iba a ser requerido solo ocasionalmente. Y respecto de los condicionantes de forma, les pedimos que nos dejaran presentarle alguna variante al techo inclinado que por supuesto no renunciara al los requerimientos de entrada de luz.

    Siempre encaramos cada nuevo encargo como una oportunidad de investigación en el campo teórico- práctico de la arquitectura, para esta circunstancia (cliente, lugar, programa, presupuesto) nos pareció oportuno seguir profundizando sobre el tema de la inclusión de pequeños patios dentro de la planta como lo habíamos hecho en una obra anterior. Fue muy interesante el resultado obtenido en aquella oportunidad porque los patios se suman a los locales contiguos otorgándole una sensación de mayor amplitud, una atmósfera cambiante por los efectos de la luz entrando a través de ellos y una vista del paisaje circundante desde los más variados ángulos de la planta.