Casa Nuñez Nuñez, Buenos Aires + info
Ubicación: Nuñez, Buenos Aires, Argentina
Proyecto y Dirección: Besonias – Kruk
Coordinación de proyecto: Arq. Ekaterina Kunzel
Coordinación dirección de obra:
Arq. Ekaterina Kunzel
Colaborador:
Arq. Andrés Conde Blanco
Superficie del terreno: 309 m²
Superficie construida: 267 m²
Año de construcción: 2016
 
Luego de una primera reunión con los clientes –una joven pareja con dos hijos-, en la que nos transmiten la intención de adquirir un lote para construir una vivienda,  tuvimos una segunda, en la que nos cuentan sobre la reciente adquisición de un terreno y nos transmiten el deseo de comenzar con el proyecto de la casa.  El lote, ubicado en una zona de casas bajas de la barranca baja de Núñez, se hallaba ocupado por una antigua casita pintoresquista. La intención de los clientes era la de aprovechar la edificación existente como parte constitutiva de la nueva edificación. De 10 m de ancho por 30 de fondo, el lote gozaba de privilegiadas vistas a un frondoso pulmón de manzana.

 

La vivienda original tenía 85 m². Los clientes querían una casa de aproximadamente 300, lo que determinó que la nueva vivienda se configurara en dos plantas.

 

El programa solicitado fue el de una casa con un dormitorio en suite y vestidor, dos dormitorios secundarios con baño compartido, escritorio, garaje cubierto, piscina, áreas sociales comunes y de servicio. A su vez, pusieron el acento en el deseo de una casa luminosa.

 

La propuesta del estudio fue la de conservar la casi totalidad de la mampostería de la antigua vivienda, proyectando en planta baja las áreas comunes y en la alta las privadas.

 

Se demolió la techumbre, así como también los muros de cierre del contrafrente. El reemplazo de estos muros por planos acristalados -de medianera a medianera- permitió la completa apertura de la casa hacia su espacio exterior privado y la incorporación del paisaje a su  interior, eliminando barreras visuales frente-fondo. Se reconfiguró la fachada original, rectificándola y completándola con una caja que hizo las veces de garaje, la cual contribuyó a darle privacidad al área de servicio. En pos de unificar visualmente lo existente con lo nuevo, toda esta fachada baja fue revestida con una piel de madera.

 

En cuanto a la planta alta, esta se dispuso como una caja de hormigón que, apoyada sobre la planta baja, completó la composición de la casa como un solo prisma, cubriendo espacios exteriores que pasaron a conformar semicubiertos. La nueva caja desdibujó los antiguos recortes de la planta de la casita original.

 

Para unir espacialmente ambos niveles propusimos un espacio central en doble altura, desde el que pudieran alcanzarse visuales del entorno verde exterior y que, a su vez,  permitiese el ingreso de luz natural. Fue este, el corazón de la casa, el espacio elegido para situar el estar.

 

A ambos lados de este espacio, en la losa sobre planta alta, se dispusieron dos lucernarios longitudinales, los cuáles conducen luz natural a través de toda la altura de la casa. Un tercer lucernario de menor sección fue colocado en el cuarto de baño de la suite.

 

La fachada fue dividida en tres módulos de iguales dimensiones. Sobre el frente de la planta superior, en los dos módulos correspondientes a los dormitorios secundarios se ubicaron escritorios, y en el perteneciente a la suite, parte del vestidor. Las alturas de estos espacios se proyectaron  menores a las de los espacios de dormir. La reducida altura de la fachada de la planta alta refuerza la intensión de darle a la casa una marcada horizontalidad, la cual genera la ilusión visual de un lote más ancho y  le otorga a la casa una mayor impronta.

 

Se logró una vivienda que, a pesar de estar contenida entre muros medianeros, goza  de una espacialidad interior naturalmente iluminada, así como de un paisaje natural propio provisto de verde y agua. Abierta horizontalmente hacia estos ambientes exteriores, también lo hace en sentido diagonal, visualizando el frondoso arbolado de su entorno inmediato, y en sentido vertical, el cielo; características privilegiadas para una casa implantada en plena urbanidad.

 

Todo el equipamiento necesario (mobiliario, placares, mesadas, estantes, apoyos y parrilla) fueron construidos en hormigón y los pisos en cemento alisado. Las antiguas carpinterías fueron reemplazadas por contemporáneas de aluminio anodizado bronce oscuro. En pos de unificar la estética de la planta baja sus muros de ladrillo fueron revestidos en blanco, en manifiesto contrastante con la materialidad bruta del hormigón visto de la planta alta. La nueva casa contemporánea, adaptada a las necesidades habitacionales actuales y dotada de mayor tecnología material, seguirá albergando en sus muros a la antigua casita pintoresquista.