SKYLINE HOUSE
COSTA ESMERALDA, BUENOS AIRES
Proyecto: Arq. Luciano Kruk
Fotos: Daniela Mac Adden
Superficie construida: 960m2
Implantada frente al mar, Skyline House se construye a partir de una condición inicial: la presencia de la línea de médanos y de la vegetación costera entre el terreno y el horizonte. La casa no se expone de manera inmediata. Aparece gradualmente por detrás de las copas de las acacias, elevándose para alcanzar, en cada nivel, una relación diferente con el paisaje.
El proyecto se organiza mediante tres estratos superpuestos que responden tanto al programa como a distintas maneras de habitar el mar.
El nivel inferior actúa como una plataforma protegida y vinculada al terreno. Allí se alojan tres dormitorios: dos orientados hacia el frente marítimo y un tercero destinado a huéspedes. Hacia el lado opuesto al mar, la propia casa resguarda del viento una expansión exterior más íntima, donde se ubican la piscina y el solárium. En contraste con la exposición abierta de los niveles superiores, este primer plano propone una forma de habitar contenida, cercana al suelo y protegida por la arquitectura.
Sobre esta base se apoya un volumen longitudinal elevado tres metros respecto del terreno. Dispuesto en paralelo a la línea de costa, el cuerpo principal se transforma en un gran mirador. Los espacios sociales se desarrollan de manera continua frente al mar y se prolongan hacia un balcón que recorre la totalidad del volumen, construyendo una relación constante entre el interior, el cielo y el horizonte.
Hacia el lado contrario, este mismo nivel se expande sobre la cubierta de la planta baja. La terraza se convierte en una segunda superficie exterior, vinculada directamente con la piscina y el solárium. El volumen queda así atravesado por dos paisajes simultáneos: hacia un lado, la extensión abierta del océano; hacia el otro, un ámbito exterior protegido, contenido entre la casa y la vegetación.
El tercer nivel concentra el dormitorio principal dentro de una pieza más compacta. Concebido como una combinación entre una estructura de hormigón y una piel de vidrio reflectante, el volumen busca reducir visualmente su presencia. Su envolvente espejada incorpora los cambios del cielo, la luz y las nubes, haciendo que la arquitectura se funda parcialmente con el paisaje que la rodea.
Desde esta posición elevada, la casa alcanza su punto de máxima apertura. El dormitorio se convierte en un observatorio suspendido, enfrentado simultáneamente al horizonte del mar y a la profundidad del cielo.
La superposición de los tres niveles no responde solamente a una organización funcional. Construye una secuencia vertical en la que la experiencia del paisaje se transforma progresivamente: desde la protección del terreno y la vegetación, pasando por la expansión horizontal del área social, hasta llegar a una habitación elevada desde la cual el horizonte se presenta sin interrupciones.
Vista desde el mar, Skyline House emerge parcialmente por detrás de las acacias. Los niveles superiores aparecen sobre la vegetación sin revelar completamente la casa, mientras el vidrio refleja el cielo y el hormigón conserva el peso material de los volúmenes inferiores.
La casa se configura así como una arquitectura que oscila entre presencia y desaparición. Una plataforma protegida, un mirador extendido y una pieza suspendida construyen tres formas distintas de observar y habitar el paisaje costero.
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