Casa de Ladrillo Mar Azul, Buenos Aires + info

Ubicación: Mar Azul, Provincia de Buenos Aires, Argentina
Proyecto y Dirección: Besonias – de Almeida – Kruk

Memoria: María Victoria Besonías
Superficie del terreno: 595 m²
Superficie construida: 118 m²
Año de construcción: 2007

 

El lugar
Mar Azul es un balneario a 400 Km. al sur de la ciudad de Buenos Aires, con una extensa playa de médanos vírgenes y un frondoso bosque de coníferas. En un sector de dicho bosque, un lote en esquina en uno de los médanos de mayor altura de la zona con una tupida vegetación y una importante pendiente hacia ambas calles, los propietarios nos encargaron una casa de veraneo que aprovechara todas las ventajas de ese lugar privilegiado.

 

El encargo
Los comitentes habían estado habitando la Casa Mar Azul y luego de esa experiencia a la hora de definir la propia uno de ellos comento -quiero que mi casa sea de ladrillo a la vista, el techo puede ser como el de ustedes, plano y de hormigón –. Luego agregaron -queremos dos dormitorios, dos baños (uno en suite) una parrilla cerca de la casa y un pequeño depósito. Ambientes generosos, escaso mantenimiento, costo ajustado, por lo demás quedan en absoluta libertad de proposición.

 

La propuesta
“Casa de ladrillo”, dijo textualmente el comitente. De inmediato quedó asociada esta frase con la imagen de la planta (insuperable a nuestro entender) del proyecto de la Casa de Ladrillo de Mies de 1924. Debíamos evaluar entonces si ese orden compositivo nos podía resultar útil para resolver este encargo. Rápidamente convenimos que la continuidad espacial entre los ambientes que iban generando los planos perpendiculares de Mies y la relación ambigua que establecían entre interior y exterior resultaba muy apropiada para resolver esta casa de programa bastante indefinido y ubicada entre los pinos de un tupido bosque. La tarea fue entonces escanear el dibujo del maestro y usarlo como una matriz de proporciones para probar si el programa entraba sin forcejeos. En unas pocas maniobras las diferentes funciones fueron encontrando ubicación sin mayores dificultades. Sólo quedaba, mediante un proceso de traslación y rotación, ubicar la casa en el lote cumpliendo con las normas y tratando de derribar la menor cantidad de pinos.

Nadie en el estudio recordaba ningún otro dato de la casa de Mies más que la planta de manera que la elevación resultó libre de influencias literales.

Procedimos entonces tratando de despojarnos de preconceptos respecto del uso del ladrillo, asumiendo que se nos había impuesto un material pero no un sistema constructivo que determinara el lenguaje resultante. El propósito entonces fue que esa serie de muros de ladrillos se fueran recortando y perforando si perder su cualidad de planos y estableciendo un diálogo con el entorno por oposición. La matriz abstracta debía superponerse al sistema de gran libertad organizativa del bosque sin generar conflicto. Es así que la casa se proyectó en la parte más alta del lote (el sector con menos pinos) algo hundida y de la altura mínima permitida para hacer menos evidente su presencia. Los dos planos mas destacados en la planta de Mies van perdiendo altura para no dividir el lote sin por eso perder protagonismo ya que los van acompañando las escaleras que salvan el desnivel respecto de las dos calles. El techo es un plano más que toma parte de los muros y que se perfora para dejar paso a algún árbol cuando resulta necesario. Desde el interior, el bosque está siempre presente recortado en las aberturas que permiten vistas lejanas, o hacia rincones muy acotados, vistas hacia las copas de los árboles o por el contrario dirigidas hacia el manto de follaje seco que cubre el suelo del bosque.

Se decidió por último no ajardinar el lote para mantener la calidad del paisaje natural que además presenta la ventaja de no necesitar más mantenimiento que el retiro de los pinos que se van secando.

 

La organización funcional
Definida por tres zonas bien diferenciadas unidas por un hall distribuidor. El sector social estar comedor cocina por un lado, el sector dormitorio principal con baño y lavabo por otro y un dormitorio para huéspedes con baño general como tercer zona. Desde todos los ambientes hay varias vistas al bosque y tres árboles quedan incorporados a la construcción: uno en el amplio semicubierto de acceso, otro en un minúsculo patio que provee luz y aire al hall de distribución y al baño general y el último en el alero de la salida del dormitorio de huéspedes.

El acceso principal está sobre la calle que presenta menos diferencia de nivel con el lote y dicha diferencia se salva con una angosta y extendida escalera que acompaña un muro bajo que sigue presente en el interior luego de traspasar la puerta de vidrio disimulada en un gran paño también de vidrio en el que se refleja el paisaje.